elena kaede con sus gatos y cámara de fotos

MÁS SOBRE MÍ

En el 2011 me enamoré locamente. Todavía no sé muy bien cómo sucedió. Simplemente cuando vi esos ojos saltones mirándome a través de la pantalla no pude evitarlo y yo, que nunca me había planteado traer un animal a casa, de repente me vi comprando pienso y arena para preparar la llegada de Kaede, una gatita carey que por aquel entonces sólo tenía 2 meses. Una decisión impulsiva que, sin darme cuenta, iba a cambiar mi vida.
Poco después la chica de la protectora dónde había adoptado a Kaede me llamó para decirme: “Oye, tú que estudias Bellas Artes y te gusta la fotografía, ¿por qué no vienes un día a la protectora y les haces unas fotos a nuestros animales? ¡No hay manera de pillarlos en una pose buena!”.
Y cogí mi cámara y subí.
Unos meses más volvió a llamarme: “¿Sabes qué? ¡Han triunfado las fotos! ¿Y si hacemos un calendario?”.
Y pusimos toda nuestra ilusión y lo hicimos.
Un par de años después una persona que había visto mis fotografías en la protectora me pidió presupuesto para fotografiar a su mascota.
Y le pasé un presupuesto y la fotografié.

Sus juguetes, vuestro rincón favorito para echar la siesta, las horas compartidas en la terraza...”
elena kaede con su gato y cámara de fotos

Desde aquella primera propuesta hace ya unos cuantos calendarios y cientos de animales fotografiados. Perros, gatos, hurones, gallinas, tortugas, conejos y alguna cerdita que nos dio bastante guerra. Tengo mil aventuras que contar. Poco a poco la fotografía de animales empezó a ocupar un hueco más importante en mi vida y más gente se interesaba por hacer fotos a sus animales. Podría hablar de todo lo que aprendí en Bellas Artes o en el máster de fotografía, pero lo cierto es que cada uno de los animales que fotografío me enseña más que la mayoría de asignaturas que he estudiado.
Tengo el mejor trabajo del mundo, estoy convencida. ¿Cuántos de vuestros clientes os dan lametones en la cara al despedirse? ¿Cuántos se os han quedado dormidos ronroneando a vuestro lado? En mi trabajo puedo ver el amor incondicional entre un perro y su humano en sus miradas complices y la confianza ciega que se tienen el uno al otro. Me encanta cuando la gente me explica las pequeñas manías de su gato que lo hacen único y diferente de todos los otros gatos del mundo.
Nuestras mascotas sacan lo mejor de nosotros y me encanta fotografiar eso, ¿quién puede aguantar la risa cuando un cachorro le lame la cara?
Hoy somos 3 en el equipo: Kaede, Leia y yo. Y aunque soy yo la que coge la cámara, todos los que tenéis gatos sabéis que son ellas las que de verdad mandan.

gato y cámara de fotos